Gran Canaria
ocupa una posición central en el archipiélago.
Dista 210 kilómetros de Cabo Jubi, en la costa occidental
de África, y 1.250 de Cádiz, el puerto continental
europeo más cercano. Tiene forma redondeada 49
por 48 kilómetros de eje y una superficie total
de 1532 kilómetros cuadrados. Enmarcada por cielo, mar
y montaña en un sorprendente paisaje marino, su máxima
altitud está en los 1.949 metros del Pico de las Nieves,
situado en el centro geográfico de la isla: su perfil
es, por tanto, el de una gran montaña cónica que
culmina en una amplia plataforma central en las cumbres. Los
lados del cono aparecen surcados por grandes barrancos y barranquillos,
con zonas singularmente escabrosas.
Del
noroeste al sudoeste, la cordillera central delimita dos grandes
zonas diferenciadas
en clima y paisaje, que los isleños denominan como
norte y sur. La zona norte es la parte más fértil
y habitada, y la sur es la de más potencialidad turística.
El acertado
eslogan Gran Canaria, "Continente en miniatura" tiene
como fundamento la gran variedad de comportamientos tanto climáticos
como de formas de vida entre las comunidades de las cumbres
y de la costa.
La costa
sur de la isla se caracteriza por sus playas de fina arena
dorada, destacando Playa del Inglés y Maspalomas, donde
se encuentra el paraje de las Dunas de Maspalomas, auténtica
joya natural. La temperatura de sus limpias y transparentes
aguas oscila entre los 20 y 24 grados durante todo el año.
La costa
norte, en contraste, ofrece la visión de impresionantes
acantilados de roca volcánica, a cuyos pies se descubren
pequeñas calas bañadas por un mar intenso azul.
Tomar el sol en pleno mes de diciembre o enero serán
sensaciones difícilmente comprensibles por gentes de
otras latitudes con extrema y fría climatología,
pero no debemos olvidar que estamos aquí, en las Islas
Afortunadas. El interior de la isla muestra al visitante una
variada y densa vegetación que abarca desde el matorral
y el cardón en zonas bajas, hasta árboles de hoja
perenne en medianías y coníferas, como el pino
canario, en las frondosas cumbres. El excepcional clima de la
isla permite la práctica de los deportes al aire libre
durante todo el año. Las actividades náuticas:
vela, surf, windsurf, pesca de altura, submarinismo, etc., cuentan
con una infraestructura excelente de alto nivel y zonas para
su práctica.
También
el golf, el ciclismo, la hípica o los deportes de montaña
como el senderismo encuentran el ambiente ideal en cualquier
temporada del año.
En el
apartado de fiestas populares, destacan los Carnavales, de
inmenso colorido y participación popular. Durante el
resto del año, se celebran numerosas fiestas y romerías
en toda la isla.
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